La educación a distancia “en
línea”, ha tomado un papel relevante para ampliar la cobertura educativa en el
nivel superior de enseñanza con la finalidad de hacer llegar el aprendizaje a
todo aquel que lo necesita. Es
importante resaltar que el objetivo de este sistema educativo, es el
estudiante, pues el reto del mismo es incrementar el nivel de calidad de los
discentes a partir de un entorno virtual de aprendizaje, buscando establecer un
modelo de actuación pedagógica que marque la pauta de acción del proceso
formativo. En este orden de ideas, cabe destacar que el profesor debe asumir la
evaluación como parte del curso desde su diseño, es por esto, que se deben seleccionar
los procedimientos evaluativos acordes al nivel de conocimiento, habilidades y
destrezas del estudiante, basándose en
las tecnologías de la información. Del mismo modo, al calificar la calidad de los cursos a distancia no se puede dejar
de lado la confiabilidad y validez de los instrumentos elegidos para evaluar el
aprendizaje, pues el mismo se individualiza, lo cual exige una planificación
cuidadosa de cada uno de sus elementos. Aunado a esto, es necesario que el
tutor reflexione en cuanto a los tipos de evaluación que emplea, pues sin duda
alguna debe considerar en todo momento la congruencia y aplicabilidad con los
objetivos de aprendizaje. Se infiere entonces, que es ineludible unificar
criterios entre la educación presencial y la educación a distancia, de tal
manera que las dos tengan el mismo nivel de exigencia y de calidad.
Fuente: http://www.um.es/ead/red/M6/quesada.pdf
La
educación virtual, es un elemento dinámico en el cual diseñar contextos de
enseñanza y aprendizaje significa dotarse de un sistema de evaluación complejo
que incluya criterios, juicios, decisiones educativas, retroalimentación, en el
marco de un aprovechamiento de las ayudas del profesor para desarrollar una enseñanza
progresivamente más sólida y compleja en el estudiante. Este tipo de educación,
se caracteriza por múltiples ventajas entre las cuales se acentúan la
flexibilidad horaria y espacial que asume el tópico de atención al alumno. También
se considera una ventaja la información que se aporta al alumno en línea sobre
la totalidad de la secuencia didáctica que seguirá en un periodo de tiempo
concreto y necesariamente programado. Otro de los puntos fuertes es, sin duda,
el mismo marco en el que se enclava el proceso de enseñanza y aprendizaje: el
ciberespacio, su acceso a él y todo lo que supone a nivel comunicativo e
informativo. Igualmente se destaca, la evaluación automática, en el sentido que
la tecnología contiene bancos de datos que se relacionan entre ellos y se
pueden ofrecer a los alumnos respuestas y correcciones inmediatas. Considerando
lo anteriormente expuesto, en este contexto de mejora progresiva se han de
planificar los diseños y las interacciones que traduzcan la evaluación como un
ente realmente complejo y articulado que procure una apreciación desde cuatro
perspectivas: evaluación del aprendizaje, evaluación para el aprendizaje,
evaluación como aprendizaje y evaluación desde el aprendizaje
cuyo diseño y desarrollo deben ser coherentes para el proceso de formación académica del discente.
Fuente:
http://www.um.es/ead/red/M6/barbera.pdf?origin=publication_detail
La evaluación del aprendizaje en los entornos
virtuales constituye un contexto de reflexión formativa referida a las
dificultades de implementación de nuevas tecnologías en el proceso educativo,
pues un reto de estos escenarios es su complejidad en cuanto a los problemas
que su puesta en práctica lleva consigo para todos los implicados. En primer
lugar, en la enseñanza virtual, el hecho de estar delante de un ordenador, no
es simple, pues supone disponer de él, saberlo manejar, que en ese momento no
falle la conexión a Internet, que los programas y herramientas del curso
funcionen. Otro problema, que no se puede obviar, son los inconvenientes y las
dificultades que presenta la articulación de los aspectos tecnológicos y
educativos. En este ámbito, es necesario que el docente sea un buen evaluador,
cuya principal función sea la de desarrollar las estrategias necesarias para
conocer de forma efectiva, lo que se evalúa. De esta forma se presentan desafíos
que se tienen que abordar con optimismo y con confianza en su solución, tales
como: los problemas para la identificación de los discentes, las opciones que
presentan los distintos tipos de contenidos, las interrelaciones existentes
entre los agentes implicados, las áreas que pueden y deben constituir la
enseñanza y por lo tanto los aprendizajes, la evaluación, las herramientas
utilizadas, la especificidad de éstas y el papel del profesor. En definitiva,
no se puede entender la educación a distancia si la misma no se hace objeto de
reflexión, investigación y acción para comprenderla, analizarla y mejorarla.
Fuente:http://www.lamolina.edu.pe/innovacioneducativa/images/files/libros/Mart%C3%ADnez,%20de%20Gregorio%20y%20Herv%C3%A1s%20La%20evaluaci%C3%B3n%20del%20aprendizaje%20en%20entornos%20virtuales.pdf
A continuación se
presenta el resultado de una revisión documental, de la opinión de diversos
autores, quienes han realizado publicaciones referidas a la evaluación de los aprendizajes
en la educación a distancia, particularmente en la evaluación en línea. Existen
acuerdos entre dichos autores en que los estudiantes pueden aprender cuando son
evaluados y que pueden beneficiarse de la evaluación formativa si reciben una
retroalimentación frecuente. En tal sentido, el enfoque pedagógico que se utilice
debe ser consecuente y alineado con todos los componentes del proceso
instruccional, evidenciando la importancia de que los profesores estén debidamente
motivados y capacitados, con alumnos que de igual manera estén dispuestos a
acometer las nuevas responsabilidades por su propio aprendizaje y por supuesto,
que exista la disponibilidad y acceso de ambos a los recursos organizativos y
tecnológicos que requiere la educación en línea. La amplia difusión que está
teniendo la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación con herramientas tecnológicas
en los contextos educativos, amerita que los profesores reciban la formación
necesaria para utilizar de manera adecuada esas modalidades. Es importante que
ese uso se fundamente en estudios, tanto teóricos como prácticos, de los cuales
se puedan derivar principios y lineamientos que orienten su aplicación. En este
sentido, se considera que las instituciones de educación superior que desarrollan
la modalidad en línea, o que tienen la intención de hacerlo, tienen la responsabilidad
de formar a sus profesores, pero también de proporcionarles todas las
facilidades necesarias para atender los requerimientos de una educación en
línea de calidad.
what kind of practice is done in the pedagogical approach?
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