sábado, 12 de abril de 2014

Evaluación del aprendizaje en la educación a distancia “en línea”.

La educación a distancia “en línea”, ha tomado un papel relevante para ampliar la cobertura educativa en el nivel superior de enseñanza con la finalidad de hacer llegar el aprendizaje a todo aquel que lo necesita.  Es importante resaltar que el objetivo de este sistema educativo, es el estudiante, pues el reto del mismo es incrementar el nivel de calidad de los discentes a partir de un entorno virtual de aprendizaje, buscando establecer un modelo de actuación pedagógica que marque la pauta de acción del proceso formativo. En este orden de ideas, cabe destacar que el profesor debe asumir la evaluación como parte del curso desde su diseño, es por esto, que se deben seleccionar los procedimientos evaluativos acordes al nivel de conocimiento, habilidades y destrezas del estudiante, basándose  en las tecnologías de la información. Del mismo modo, al calificar la calidad  de los cursos a distancia no se puede dejar de lado la confiabilidad y validez de los instrumentos elegidos para evaluar el aprendizaje, pues el mismo se individualiza, lo cual exige una planificación cuidadosa de cada uno de sus elementos. Aunado a esto, es necesario que el tutor reflexione en cuanto a los tipos de evaluación que emplea, pues sin duda alguna debe considerar en todo momento la congruencia y aplicabilidad con los objetivos de aprendizaje. Se infiere entonces, que es ineludible unificar criterios entre la educación presencial y la educación a distancia, de tal manera que las dos tengan el mismo nivel de exigencia y de calidad.
Fuente: http://www.um.es/ead/red/M6/quesada.pdf


La educación virtual, es un elemento dinámico en el cual diseñar contextos de enseñanza y aprendizaje significa dotarse de un sistema de evaluación complejo que incluya criterios, juicios, decisiones educativas, retroalimentación, en el marco de un aprovechamiento de las ayudas del profesor para desarrollar una enseñanza progresivamente más sólida y compleja en el estudiante. Este tipo de educación, se caracteriza por múltiples ventajas entre las cuales se acentúan la flexibilidad horaria y espacial que asume el tópico de atención al alumno. También se considera una ventaja la información que se aporta al alumno en línea sobre la totalidad de la secuencia didáctica que seguirá en un periodo de tiempo concreto y necesariamente programado. Otro de los puntos fuertes es, sin duda, el mismo marco en el que se enclava el proceso de enseñanza y aprendizaje: el ciberespacio, su acceso a él y todo lo que supone a nivel comunicativo e informativo. Igualmente se destaca, la evaluación automática, en el sentido que la tecnología contiene bancos de datos que se relacionan entre ellos y se pueden ofrecer a los alumnos respuestas y correcciones inmediatas. Considerando lo anteriormente expuesto, en este contexto de mejora progresiva se han de planificar los diseños y las interacciones que traduzcan la evaluación como un ente realmente complejo y articulado que procure una apreciación desde cuatro perspectivas: evaluación del aprendizaje, evaluación para el aprendizaje, evaluación como aprendizaje y evaluación desde el aprendizaje cuyo diseño y desarrollo deben ser coherentes para el proceso de formación  académica del discente.
Fuente: http://www.um.es/ead/red/M6/barbera.pdf?origin=publication_detail


La evaluación del aprendizaje en los entornos virtuales constituye un contexto de reflexión formativa referida a las dificultades de implementación de nuevas tecnologías en el proceso educativo, pues un reto de estos escenarios es su complejidad en cuanto a los problemas que su puesta en práctica lleva consigo para todos los implicados. En primer lugar, en la enseñanza virtual, el hecho de estar delante de un ordenador, no es simple, pues supone disponer de él, saberlo manejar, que en ese momento no falle la conexión a Internet, que los programas y herramientas del curso funcionen. Otro problema, que no se puede obviar, son los inconvenientes y las dificultades que presenta la articulación de los aspectos tecnológicos y educativos. En este ámbito, es necesario que el docente sea un buen evaluador, cuya principal función sea la de desarrollar las estrategias necesarias para conocer de forma efectiva, lo que se evalúa. De esta forma se presentan desafíos que se tienen que abordar con optimismo y con confianza en su solución, tales como: los problemas para la identificación de los discentes, las opciones que presentan los distintos tipos de contenidos, las interrelaciones existentes entre los agentes implicados, las áreas que pueden y deben constituir la enseñanza y por lo tanto los aprendizajes, la evaluación, las herramientas utilizadas, la especificidad de éstas y el papel del profesor. En definitiva, no se puede entender la educación a distancia si la misma no se hace objeto de reflexión, investigación y acción para comprenderla, analizarla y mejorarla.

Fuente:http://www.lamolina.edu.pe/innovacioneducativa/images/files/libros/Mart%C3%ADnez,%20de%20Gregorio%20y%20Herv%C3%A1s%20La%20evaluaci%C3%B3n%20del%20aprendizaje%20en%20entornos%20virtuales.pdf

A continuación se presenta el resultado de una revisión documental, de la opinión de diversos autores, quienes han realizado publicaciones referidas a la evaluación de los aprendizajes en la educación a distancia, particularmente en la evaluación en línea. Existen acuerdos entre dichos autores en que los estudiantes pueden aprender cuando son evaluados y que pueden beneficiarse de la evaluación formativa si reciben una retroalimentación frecuente. En tal sentido, el enfoque pedagógico que se utilice debe ser consecuente y alineado con todos los componentes del proceso instruccional, evidenciando la importancia de que los profesores estén debidamente motivados y capacitados, con alumnos que de igual manera estén dispuestos a acometer las nuevas responsabilidades por su propio aprendizaje y por supuesto, que exista la disponibilidad y acceso de ambos a los recursos organizativos y tecnológicos que requiere la educación en línea. La amplia difusión que está teniendo la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación con herramientas tecnológicas en los contextos educativos, amerita que los profesores reciban la formación necesaria para utilizar de manera adecuada esas modalidades. Es importante que ese uso se fundamente en estudios, tanto teóricos como prácticos, de los cuales se puedan derivar principios y lineamientos que orienten su aplicación. En este sentido, se considera que las instituciones de educación superior que desarrollan la modalidad en línea, o que tienen la intención de hacerlo, tienen la responsabilidad de formar a sus profesores, pero también de proporcionarles todas las facilidades necesarias para atender los requerimientos de una educación en línea de calidad.

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